sábado, 15 de agosto de 2020

Recordame.



Nivel 1 - Día 5: Últimas Palabras

Escribirte esta carta fue mi decisión. Nunca fue una opción  un mensaje o una llamada telefónica, sabés muy bien que a pesar de todo se me dan muy  bien las letras. Faltan pocos días para que esto acabe para mí y he pensado mucho en mi vida, porque cuando estas tan cerca del final toda tu existencia pasa ante tu ojos. Por eso escribo, y te escribo a vos porque al fin y al cabo sos la persona más importante de mi vida, y porque me juraste que siempre me perdonarías a pesar de todo. Hay muchas cosas que siempre te he querido decir y ahora es el  momento para que las sepás, porque mi tiempo se está agotando y quiero irme en paz. Tratá de entender que este fue el final que yo elegí, yo decidí acabar con mi mundo porque estoy profundamente agotada, triste y decepcionada y con el tiempo algunas de estas cosas terminarán matándome de todas formas. Nací con agujero negro que me perfora el alma.

A veces pienso que no soy de este mundo y tal vez deba irme para intentar habitar otro, de todas formas no sabré como regresar si me siento arrepentida, aun así no tengo miedo de dejar esta tierra ajena, violenta y olvidada por Dios. Aquí he caído profundo y  he visto que no hay fondo. Soy incapaz de continuar y pretender que me importan las relaciones y las personas. Soy anacrónica y gris. La indiferencia me acecha y en este punto tengo el corazón nublado y ya no me interesa luchar. Me voy arrepentida de nunca haber podido   tocar  la noche con mis manos y escurrir la oscuridad entre mis dedos. Me he abandonado dolorosamente en soledad sintiendo la necesidad de vivir por debajo de las uñas. No quiero existir en el desgarro de recolectar  horas en el vacío dejando pasar los días intrascendentes, sin huellas, ni sol, ni radiante claridad.


Solo tengo un deseo antes de partir: Recordame.  Recordame  cuando leas un libro de Bolaño y cuando te sentés a fumar en la Tertulia. Recordame con una copa de vino blanco y cuando veas los balcones llenos de veraneras en San Antonio. Recordame con los atardeceres rosados que se ocultan en los farallones y con las piedras grises del río Pance. Recordame así y con eso me voy tranquila. Recordame así y nunca me olvidés, porque yo de vos me lo llevo todo. Porque mientras estuviste a mi lado conocí el amor en estas cosas, y aunque ahora son insoportables y ya no las puedo resistir, de no haber sido por ellas  yo hubiera muerto hace años.  Recordame y recordá siempre que soy yo la que está perdiendo.

Que el tiempo corra( ya no importa) y acabe con mi existencia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario