miércoles, 19 de agosto de 2020

El país de los sueños rotos.


Día 9: Escena Onírica

Narra una escena real que tome un sentido onírico hacia el final. Puede contener diálogo y puede ser en primera o tercera persona. Debe ser verosímil, entendiendo la verosimilitud como algo que parece verdadero o creíble, aun cuando no lo es.


Miraba a través de la ventana, como las luces de Bogotá se desvanecían en la oscuridad de las nubes y la noche, mientras el vuelo tomaba altura. Era mi primera vez en París y la semana anterior  no había podido conciliar el sueño por la ansiedad que me producía el viaje. Llevaba  planeando durante años mi partida y había hecho todos los arreglos necesarios para mi llegada. Tenía más ilusiones que ropa en la maleta. Había trabajado los últimos años dictando cátedras de español en pequeñas escuelas mal pagas, para ahorrar y huir del país de los sueños rotos. “Paso migración, salgo del aeropuerto y tomo el metro directo hacia Latin Quarter, pensé durante todo el vuelo. No llevaba mucho equipaje, lo suficiente para empezar y no morir en el intento. Cuando el avión aterrizo mi corazón empezó a palpitar como si estuviera a punto de lanzarme al vacío, salí y subí directo al bus que me llevaba hasta el terminal. Durante el recorrido miraba fijamente el cielo, las personas, los aviones y jugaba a grabar cada detalle en mi memoria para no olvidar mi heroico momento. Era una mañana bastante gris, digna de una primavera de película, los ríos de gente se extendían por todo el aeropuerto pero la mayoría de miradas se perdían en el horizonte.  

-Quel est le but de ton voyage?- Me preguntó con una expresión fuerte y un acento marcado. 

-Soy escritora y vengo a hacer una maestría en literatura- le dije en un francés ahogado y tembloroso, mientras le mostraba mis papeles de admisión al agente de migración, a través de la ventanilla. 

Después de un largo rato y un sello corrido por la tinta y mal puesto en mi pasaporte, logré tomar mi maleta y salir hacia la cuidad. Me senté en el tren con mi equipaje entre las piernas y me sentí pequeña, indefensa y latinoamericana. Recosté mi cabeza contra el vidrio esperando con ansias el primer ladrillo reconocible de cuidad, pero el verde se extendía más allá de lo pensado. Se extendía tanto que parecía estar saliendo del  aeropuerto de Barcelona. Cuando vi las primeras casas, el clima parecía ser otro, como si el verano se hubiera adelantado en un par de horas y el calor del sol calentara con intensidad el día .Esto parece el sur de España” pensé .Pero después recordé que nunca había viajado a España ¿Estoy en Paris? me pregunté con nervios y luego recordé que no hablaba francés. El tren seguía avanzando a través de la planicie verde de pequeñas casas y entonces recordé que nunca había sido profesora de español, y realidad aún no era escritora. Mis lagrimas empezaron a caer sobre la maleta cuando me percate que aún no había huido (como si fuera una condena) del  país de los sueños rotos.

domingo, 16 de agosto de 2020

Cronometro.

 

Día 6: Flujo de Conciencia.


En 5 minutos, escribe un párrafo en automático, asociando libremente las ideas y conceptos, sin que te importe mucho el sentido ni la puntuación.

 

Escribo esto con un cronometro contando y una copa de vino en la mano. Hace cinco minutos navegaba por la red  y solo podía pensar en los efectos de la cuarentena “Nada volverá a ser igual”, “esta es la nueva normalidad” dicen los medios, dicen los expertos, dicen las redes. Si me preguntan yo no soy la misma después de estos meses. Miro hacia atrás y veo a una mujer llena de miedos. Miro hacia atrás y veo una niña llena sueños quebrados. Miro el cronometro y ya casi se acaba mí tiempo, (escribo con buena puntuación y ortografía afortunadamente) miro la copa de vino y aún quedan un par de tragos, miro mi reflejo en la pantalla del celular y veo una escritora.

sábado, 15 de agosto de 2020

Recordame.



Nivel 1 - Día 5: Últimas Palabras

Escribirte esta carta fue mi decisión. Nunca fue una opción  un mensaje o una llamada telefónica, sabés muy bien que a pesar de todo se me dan muy  bien las letras. Faltan pocos días para que esto acabe para mí y he pensado mucho en mi vida, porque cuando estas tan cerca del final toda tu existencia pasa ante tu ojos. Por eso escribo, y te escribo a vos porque al fin y al cabo sos la persona más importante de mi vida, y porque me juraste que siempre me perdonarías a pesar de todo. Hay muchas cosas que siempre te he querido decir y ahora es el  momento para que las sepás, porque mi tiempo se está agotando y quiero irme en paz. Tratá de entender que este fue el final que yo elegí, yo decidí acabar con mi mundo porque estoy profundamente agotada, triste y decepcionada y con el tiempo algunas de estas cosas terminarán matándome de todas formas. Nací con agujero negro que me perfora el alma.

A veces pienso que no soy de este mundo y tal vez deba irme para intentar habitar otro, de todas formas no sabré como regresar si me siento arrepentida, aun así no tengo miedo de dejar esta tierra ajena, violenta y olvidada por Dios. Aquí he caído profundo y  he visto que no hay fondo. Soy incapaz de continuar y pretender que me importan las relaciones y las personas. Soy anacrónica y gris. La indiferencia me acecha y en este punto tengo el corazón nublado y ya no me interesa luchar. Me voy arrepentida de nunca haber podido   tocar  la noche con mis manos y escurrir la oscuridad entre mis dedos. Me he abandonado dolorosamente en soledad sintiendo la necesidad de vivir por debajo de las uñas. No quiero existir en el desgarro de recolectar  horas en el vacío dejando pasar los días intrascendentes, sin huellas, ni sol, ni radiante claridad.


Solo tengo un deseo antes de partir: Recordame.  Recordame  cuando leas un libro de Bolaño y cuando te sentés a fumar en la Tertulia. Recordame con una copa de vino blanco y cuando veas los balcones llenos de veraneras en San Antonio. Recordame con los atardeceres rosados que se ocultan en los farallones y con las piedras grises del río Pance. Recordame así y con eso me voy tranquila. Recordame así y nunca me olvidés, porque yo de vos me lo llevo todo. Porque mientras estuviste a mi lado conocí el amor en estas cosas, y aunque ahora son insoportables y ya no las puedo resistir, de no haber sido por ellas  yo hubiera muerto hace años.  Recordame y recordá siempre que soy yo la que está perdiendo.

Que el tiempo corra( ya no importa) y acabe con mi existencia. 

Lista de viaje



Día 3: Lista de Viaje.Con el supuesto de que, cuando morimos, reencarnamos en otro cuerpo con otra identidad y otra vida, elabora una lista de 10 cosas que llevarías a la siguiente vida, como si de un viaje más se tratara. Pueden ser objetos físicos, olores, sonidos, personas, canciones, etc. Debe quedar claro cuál es el objeto, de dónde proviene, y su función puntual, pero no debes justificarlo a nivel emocional. Un ejemplo: “La lámpara que me trajo mi tío de china, que brilla como un cúmulo de luciérnagas en las noches más oscuras”.

10. El álbum Amor Amarillo de Gustavo Cerati que compré en un invierno  Buenos Aires.
 9. El reloj que me regalo mi madre una navidad y que me recuerda lo rápido que corre el tiempo.
8. La obra poética de Jorge Luis Borges que compré con mi primer sueldo en la librería del centro de la cuidad y que me enseño el significado de la poesía.
7. El sabor de los fríjoles domingueros que de mi abuela.
6. La guitarra acústica que me regalo mi tía en mi cumpleaños, que pinté con vinilos de colores y  siempre esta desafinada.
5. El olor de las tortas de banano y chocolate que prepara mi madre los sábados en la noche.
4. La pipa de Catrina que encontré en la Rivera Maya y que nunca se quiebra cuando se cae.
3. Los besos mojados de mi perra en la mañana.
2. Las caricias de mi madre en mi cabellera negra y ondulada.
1.  El olor a Roble de la casa de mis abuelos.

You talkin' to me?

Día 2: Reseña Incómoda. Escoge una película que no te guste en absoluto, y escribe una reseña en la que la defiendas, teniendo claro que no te gusta. Eso quiere decir que no puedes ensalzar lo que sabes que está mal. Debes encontrar aspectos que hagan que valga la pena verla completa.


Dicen que las grandes obras maestras no necesitan presentación, y luego esta Taxi Driver Escrita por  Paul Schrader, dirigida por Martin Scorsesse y protagonizada por Robert De Niro, esta cinta logró posicionarse como una de las películas más icónicas y relevantes de la década de los 70. En la actualidad es considerada como una película de culto, una de las mejores cintas de todos los tiempos, la obra maestra de su director y una de las mejores interpretaciones de su  protagonista. La historia  intenta retratar la vida de Travis Bickle, un ex combatiente de Vietnam y su oscura caída a través de su trabajo como taxista por las calles de Nueva York. La película más allá de ser una simple historia existencialista, logra captar de manera espeluznante el desespero y la ansiedad del sonambulismo, contrastándolo con la agitación que produce ser parte “de la cuidad que nunca duerme”. La figura siniestra de Travis, recorre la cuidad con violencia y obsesión encarnado el infierno trágico que carga a sus espaldas.

Schrader concibió Taxi Driver después de atravesar un estado maníaco depresivo que lo había llevado a vivir como un vagabundo alcohólico y  suicida por las calles de Los Ángeles. Después de superar esta carrera hacia la muerte, exorcizo la mayoría de sus demonios escribiendo la historia de Travis Bickle un año después. El guión quedo bajo la dirección del joven Scorsese, quien encontraría en la historia la posibilidad de desarrollar el estilo y la técnica que lo caracterizarían muchos años después en la industria cinematográfica. Con una puesta en escena serena pero al mismo tiempo tensionante y salvaje, el director logró darle un ritmo, un tono y un  punto de vista fluido a la historia, de manera que nos obliga a seguir el paso impetuoso del protagonista a través de una ciudad que es mostrada como un personaje frió, violento y desgarrador que debe ser exterminado. Robert de Niro encarna el papel de su vida convirtiéndose en  Bickle sin  aparente esfuerzo. Sin embargo, De Niro trabajó sin descanso detrás de este personaje, conduciendo un taxi  dos semanas antes de la filmación, adelgazando más de 10 kilos y contactando veteranos de Vietnam para adquirir las expresiones correctas de los soldados de la época.

"You talkin' to me? You talkin' to me? You talkin' to me? Then who the hell else are you talkin' to? You talkin' to me? Well I'm the only one here. Who the fuck do you think you're talking to?"

A través del cuerpo, los silencios y los monólogos frente al espejo observamos cómo Travis cae en una demencia que lo empuja lentamente hacia diversos actos de violencia con una tremenda determinación. Taxi Driver termina siendo una pieza excepcional, una obra maestra que se caracteriza por toma riesgos y al mismo tiempo mostrar coherencia estética, sin mostrar soluciones fáciles. La cinta no pretende enredar  al espectador de manera pretenciosa, porque la oscuridad y el cinismo de la historia logran que de alguna forma que el publico se sienta compasivo ante el dolor de la soledad de su protagonista y al mismo tiempo sienta rechazo por sus actos de locura y violencia.

viernes, 14 de agosto de 2020

Top 5 musical

Día 1. Realiza un top 5 de tus amores románticos más recordables. Describe cada uno en 5 a diez líneas. Cada párrafo debe llevar el título de una canción.


5. Snow A Luis lo conocí aun siendo una niña, yo estaba en el bachillerato cuando vi su cabellera rubia atravesar la cancha del colegio. Éramos un par de adolescentes inocentes y enamorados que compartían la pasión del rock y las películas de Kubrick. 

-Mirá- me paso uno de sus audífonos un día en el descanso - Mi corazón late por vos como la guitarra de Frusciante-

4. Muchacha ojos de papel. Simón era estudiante de sociología. Le gustaba el café, Spinetta y los movimientos políticos universitarios. Lo conocí cuando entré a la universidad. En las tardes salíamos a tomar café y hablar de Borges, cuando caía la noche  me llevaba en la barra de su bicicleta hasta mi casa. Me decía que por mis ojos podía pedalear hasta el norte de la cuidad.

 -Sos como una canción del Flaco- me susurro un día al oído.

3. You Know I'm No Good. Mi romance con Andrés comenzó siendo una aventura prohibida, nos encantaba tomar ginebra barata los domingos en la loma de la cruz, para luego ir consumar nuestras ganas en algún motel barato de la quinta. Yo era amiga de su novia cuando supe que nuestra aventura se estaba convirtiendo en romance. Buscaba a otros para olvidarlo, pero siempre regresaba él y terminaba enredada en sus sabanas.

–Te amo- me dijo un día mientras me vestía.
-Sabés que no soy buena para vos- le conteste.


2. Puente: Ricardo llego a mí por una suerte del destino, se acerco a mi  una vez en la calle para decirme lo hermosa que era. Fue mi amor más grande y el maestro más importante de mi vida. Era músico, amaba a Cerati y le encantaban mis labios pequeños. Nos gustaba salir en la noche y visitar  los bares cuidad mientras escuchábamos música a todo volumen es su camioneta vieja.

-Te dibuje en mi mente y te hice aparecer-  me confeso una tarde mientas dibujaba un puente imaginario entre su pecho y el mío.

1. Starlight: Sufría de mal de amores cuando Carlos me saco de las profundidades de la tusa. Lo conocí  borracha en una noche de rumba caleña. Tenía una sonrisa que me iluminaba el alma, quería robármelo y llevarlo recorrer el mundo en barco. Le gustaba cargarme y  darme besos en las mejillas mientras veíamos las luces de la noche y hablábamos de filosofía . Cuando estaba entre  sus brazos le pedía a Dios que me dejara morir ellos.

– Nunca me soltés, te quiero sostener toda la vida- le rogué una vez bajo la luz de las estrellas.

En tiempo de guerra ¿cualquier hueco es trinchera?


Día 4: El Refrán Puesto en Duda Toma un refrán o una frase de uso popular y escríbela entre signos de interrogación. Ejemplo: "¿Árbol que nace torcido jamás su tronco endereza?".
Con, mínimo, 1500 caracteres, responde la pregunta que surge.



Siempre me ha causado mucha curiosidad entender cómo se vive realmente una guerra. Parece que esta idea siempre se nos escapa de los dedos porque solo existe a través de la pantalla o la ficción.  Sin embargo no somos ajenos a ella, en nuestra tierra siempre se ha derramado sangre, pero en nuestra naturaleza sorda de empatía  pensamos lo afortunados que somos porque si corre, no es la nuestra. La guerra parece tan cruel que no solo se sufre por las heridas, el hambre, o la intemperie; sino por la violencia desgarradora que implica su ejercicio, la fuerza mental que dispara balas y el miedo constante que busca abrigo. Igual que la vida. 

Cualquier hueco es trinchera Repiten algunos hombres cuando ven la oportunidad con una mujer que creen fácil, pero que no es suficiente. Cualquier hueco es trinchera cuando necesitamos algo con urgencia y ese algo está en nuestras manos, pero no es suficiente. Cualquier hueco es trinchera  cuando no tenemos una opción mejor, pero no nos dedicamos a conseguir una diferente, tomamos la que tenemos y  aun así no es suficiente. Cualquier hueco es trinchera parece ser el refrán con el que damos por sentado que queremos más, porque lo que tenemos sirve pero no es suficiente. En tiempos  de guerra dice el refrán, porque nuestra vida parece ser una guerra que irónicamente no ha derramado una sola gota de sangre.